Analgésico. Antitérmico. Espasmolítico.
Dolores agudos, fuertes o de larga duración, en la medida que los analgésicos simples u otros antiinflamatorios hayan sido ineficaces o estén contraindicados.
Fiebre elevada que no haya respondido a otros tratamientos.
Fuertes dolores agudos, post-traumáticos o post-operatorios. Dolores de origen tumoral.
Cólicos biliares o de las vías urinarias deferentes.